lunes, 13 de febrero de 2017

Alma Caballero Talamantes


Alma Caballero Talmantes
1929 - 2017


Nació como Ana Frank y Martin Luther King el año de 1929, el mismo en que murió Julio Antonio Mella, el revolucionario cubano, compañero de Tina Modotti. Cuando Ernest Hemingway publicó Adiós a las armas y Rómulo Gallegos, Doña Bárbara. Ese año se descubre la penicilina y se desploma la bolsa de Nueva York como primer síntoma de una prolongada crisis.

Hija de Juanita Talamantes Rico y Daniel Caballero nació en Los Ángeles California. Sus primeros recuerdos son en la calle Clement junto a su hermana Beatriz, la mayor, tomadas de la falda de su madre que sostenía en brazos a María Dolores, Mely, la menor, en medio de la noche del temblor que sacudió el Valle de San Fernando en 1933. Solas, sin el padre, que trabajaba lejos. Esa escena seria recurrente en su vida.

La falta de empleo obligó a su familia a regresar a Chihuahua, donde tampoco encontraron condiciones, el padre regresó a Estados Unidos con la promesa de regresar por ellas. Los primeros meses envió dinero, después se olvidó.

Desde esa época Alma mostró su espíritu crítico y rebelde. Quería escribirle a su padre para decirle Señor Caballero, Usted ni carta ni dinero y cuando le preguntaban si quería ver a su papá, respondía ¡¡Ya lo he visto mil.¡¡

Creció en la Calle Degollado, de la Ciudad de Chihuahua, frente al Parque Urueta, en la casa del abuelo materno, Don Andrés Talamantes y la abuela María Dolores Rico Herrera. Además de su madre y hermanas vivían, el tío Andrés, carpintero y herrero y el tío Luis que siendo adolescente se integró a la Revolución en el Ejército de Francisco Villa, de donde regresó ciego y sordo.

La casa era grande, llena de jardines, árboles, macetas, muebles traídos de Francia, pinturas y el taller de herrería. Ahí conoció el arte de hacer carros de mulas, entre el tin tan de los marros y el Himno Nacional que siempre cantaba a voz en cuello el abuelo Andrés.

Su madre Juanita tomó la responsabilidad total de sus hijas, tenía estudios de secretaria que realizó en la Escuela Industrial para Señoritas, con ellos se inició como maestra en la escuela primaria 138. Posteriormente, en servicio, completó su preparación como docente. Juanita destacó como educadora responsable, capaz y dedicada.

El Parque Urueta fue el campo para la intrepidez de Alma, conocía cada rincón, trepó árboles, cortó flores, quebró ramas y corrió, perseguida por el jardinero. En San Guillermo mientras cantaba la vereda tropical, rodó por la pendiente de un cerro, estuvo en coma y perdió la memoria.

Creció al lado de sus hermanas y su prima Rosita Avalos, realizando viajes frecuentes a Miñaca, en el Municipio de Guerrero de donde provenía su familia materna.

Estudió los primeros años en la Primaria Praxedis G Guerrero, escuela mixta, fueron sus maestras Eva González y Lupita Hermosillo. Su amistad con Luz Ofelia Delgado data desde ese tiempo. Concluyó en la primaria 138. Eran los años de la educación socialista, impulsada por Lázaro Cárdenas, recuerda que a diario cantaban La Internacional, Sol redondo y colorado y La Marsellesa en francés. 

Seguramente las mujeres de su familia: su madre Juanita, las tías: María Talamantes, Julia Orozco y Josefina Franco, Elena y Ema Chaparro, que encontraron en la docencia un espacio de realización influyeron para que decidiera ser maestra.

Sus estudios de secundaria y normal los hizo en el Instituto Científico y Literario y en la Normal del Estado, donde conoció a Pablo Gómez Ramírez, con quien se casaría tiempo después. Pablo era de Saucillo, hijo de Pablo Gómez Chavarría y Loreto Ramírez Uranga, fue el menor de seis hermanos: Esteban, Herminia, Víctor, Simón y Raúl.

La Normal del Estado era un espacio de promoción de las ideas socialistas, maestr@s y alumn@s forjaban una educación liberadora. Ahí Alma cultivaría una amistad que ha perdurado en el tiempo, con María de Jesús Chávez, Gloria Ponce, Olivia Puertas y Eva Méndez.

Su hermana Beatriz se fue a Los Ángeles, donde se casó con José Torres y vivió hasta su muerte. Mely también emigró a Los Ángeles por poco tiempo, regresó a México a casarse con Saúl Merino, maestro y estudiante de medicina, compañero de Pablo.

Pablo terminó la Normal en 1948, trabajó un año como Director de la Esc. Fernando Calderón de Saucillo, su tierra natal, también en la Normal de San Marcos Zacatecas y de ahí se fue a la Cd de México para continuar sus estudios.

Alma concluyó un año después y trabajó en ciudad Cuauhtémoc poco tiempo. En 1950 su madre la acompañó a la Cd. de México para que se casara. Al principio vivieron con Doña Loreto, la madre de Pablo y con sus hermanos Víctor y Raúl, en un departamento del Multifamiliar Presidente Alemán, en la Colonia del Valle.

El Multi era un edificio construido en 1949 para empleados de gobierno, consistía en mil departamentos en edificios, con jardines, locales para comercios, lavandería, guardería infantil, dispensario médico y un centro escolar.

A la semana de su matrimonio murió la hermana de Pablo, Herminia y su esposo Emiliano, dejando huérfanos a seis hijos menores: Saúl, Fabiola, Dora, Rosa y los gemelos Emiliano y Francisco, quienes se fueron a vivir a México al mismo departamento. Pronto las limitaciones económicas y de espacio los obligaron a tomar la decisión de que Doña Loreto y Raúl regresaran a Chihuahua con algunos sobrinos. Desde entonces, l@s seis sobrin@s, serían hij@s de sus tíos maternos, con quienes vivirían intermitentemente.

Víctor se casó con Elidé Durán y se mudaron a otro departamento en el mismo edificio. Raúl se casó en Saucillo con María del Refugio Carrasco, la tía Cuca. El departamento de Pablo y Alma pronto se convirtió en el punto de reunión de los chihuahuenses que estudiaban en el DF. Los dos trabajaban, Pablo terminó la preparatoria e ingresó a la Facultad de Medicina de la UNAM.

Nació Alma y tres años después Pablito, ambos estaban en una de las primeras guarderías del país, que se ubicaba en el multifamiliar. La guardería era el orgullo del Gobierno, lugar obligado de visita de esposas de presidentes, reinas y princesas que visitaban México. Cuando se trataba de presumir la buena crianza, sacaban a presumir a Pablito que era un bebe hermoso. Había un programa muy completo de preparación y cuidado para los niños. Las fiestas escolares se hacían en las mejores salas de cultura de la Cd. de México.

Pablo terminó la carrera y se regresó a Chihuahua para hacer su servicio social, ese año nació Beatriz. Alma con sus tres hijos, por tren, lo alcanzó a principios de 1957 al poblado de Ricardo Flores Magón, Municipio de Buenaventura, en ese lugar funcionaba la Normal Rural para mujeres Ricardo Flores Magón, ahí se reencontraron con antiguos compañeros de la normal, Vinicio Aguilera, José Martínez, Catalina Carrera, Gloria Ponce y Héctor Armendáriz. Pablo se integró a la planta de maestros de la Normal.

En Flores Magón en 1958 nació Manuel Eduardo y dos años después Perla María. La vida de Alma trascurría entre campañas de vacunación, junto a Bárbara Sixtu Urquiza, Directora de la Primaria y Eustolia González, joven del pueblo a quién Pablo preparó como enfermera; la atención a la familia, la construcción del kínder; rajando calles, como ella dice, para buscar al vago de Pablito, así como la administración de la farmacia, que al inició funcionó en la casa donde vivían y posteriormente junto a una pequeña clínica que construyeron a un costado de la plaza principal. Las limitaciones quedaron atrás y por primera vez la familia vivió bien.

Cuando Pablo se fue a México a preparar y presentar su examen profesional, dejó a Alma con un montón de notas por cobrar, por las consultas y las medicinas que fiaba. Alma tomó la tarea en sus manos, no solo proveyó a la familia, alcanzó para mandar dinero a México que se tradujo en instrumental y equipo médico.

El fantasma del socialismo recorría América, la revolución cubana había triunfado, los países de África y Asia luchaban por su independencia, los negros y chicanos exigían sus derechos en EU. En Flores Magón las alumnas y los maestros de la Normal formados en los ideales socialistas replicaban las ansias libertarias. La derecha colocaba engomados en las casas que decían Este hogar es católico, rechazamos toda propaganda comunista.

Alma y Pablo seguían de cerca los acontecimientos escuchando Radio Habana Cuba, iniciativa Cubana para romper el cerco informativo de los yanquis. Recibieron en su casa a Álvaro Ríos, dirigente campesino de la UGOCM; Judith Reyes, Ramón Danzós Palomino que difundía el Frente Electoral del Pueblo. Financiaron la asistencia de Pablo a la Conferencia Latinoamericana por la paz, promovida por Lázaro Cárdenas.

Pablo y su hermano Raúl, uno en el noroeste y otro en el centro sur del estado, organizaron y dirigieron a campesinos solicitantes de tierras y se conectaron con otros movimientos campesinos del Estado y el país.

Esta actividad les valió la confrontación con los caciques y el clero de la región, Alma y Pablo sufrieron el acoso de las campañas anticomunistas, perdieron amistades y sus hijos fueron agredidos.

Las protestas campesinas se conjuntaron con las movilizaciones de maestros y de estudiantes, por seguridad social, democracia sindical, mejores salarios, plazas, becas, casas de asistencia. Pronto, el estado de Chihuahua fue campo de invasiones de tierras, caravanas, tomas, encuentros, mítines y represión.

En 1961 se fueron a San Buenaventura, la cabecera municipal, donde vivieron un año. En 1962 la Normal Rural cambia su ubicación a Saucillo y la familia a Delicias, donde adquirieron una pequeña vivienda. Fueron años de privaciones, sobresaltos, agresiones, inestabilidad y mudanzas constantes, en 1963 a Saucillo, 1964 a México, 1965 nuevamente a Delicias.

Ahí estuvo Alma, invisible, apoyando, compartiendo sueños.

En la Sierra de Chihuahua se dan los primeros enfrentamientos armados entre los campesinos inconformes y guardias blancas, rurales y judiciales. En julio de 1965 Pablo se incorpora definitivamente al grupo guerrillero, Alma se queda con la responsabilidad total de sus hij@s, como su madre años atrás. Pablo se fue con la certeza de que tenía por esposa a una mujer inteligente, capaz, valiente y rebelde, en quien podía dejar la responsabilidad del futuro de sus hijos y la continuidad de su lucha.

El 23 de septiembre de 1965 el grupo guerrillero intenta tomar por asalto el Cuartel de Madera, Chihuahua, mueren 8 guerrilleros, entre ellos Pablo, con una bandera que decía Viva la libertad y la foto de su familia en el pecho.

La noticia conmocionó al país. Por un lado muestras de solidaridad y apoyo, por el otro represión y descalificación. Alma, junto a Raúl, exigieron a autoridades estatales y federales el cuerpo de Pablo. El Gobernador ordenó que fueran sepultados en una fosa común en Madera, pronunciando la frase ¡querían tierra, denles hasta que se harten¡ que lo retrata como un arbitrario y un déspota. Alma y Raúl desisten por el momento. Después Alma decide dejar los restos de Pablo junto a sus compañeros en Madera.

Alma regresa a Delicias, con una plaza de maestra y la responsabilidad de cinco hijas e hijos. Como muchas mujeres, a realizar una triple jornada, maestra, madre y militante de las luchas sindicales de la Sección Octava democrática, donde participó en el Comité de Huelga de la región en 1967 y en otras luchas posteriores por aumento salarial y democracia sindical.

Delicias, ciudad joven, abierta, plural, fue un espacio favorable para la familia. Ahí vivía su hermana Mely y Saúl, ambos fueron un apoyo fundamental, al igual que su madre Juanita, Raúl y Cuca, que aunque no vivían en Delicias siempre estuvieron pendientes. Fueron años felices, aunque de privaciones, había que estirar el sueldo, limitar la comida y diversiones, reciclar la ropa, compartir el pan y el techo.

Mucha gente se solidarizó y acompañó a Alma y su familia, las y los maestros de la Normal; alumnas y antiguos compañeros de Pablo; su sobrinas Rosa, Fabiola y su esposo Goyo; José Antonio, compañero maestro; Doña Loreto, Simón y Lupe, Saúl, Dora, Paco y Chano; Doña Herculana, campesina militante de la lucha y muchas personas más.

En Delicias trabajó en la Escuela Abraham González y posteriormente en la Ing. Carlos Blake.

Pronto las hijas e hijos crecieron y tuvieron nuevas necesidades de educación. En 1973 emigran a la Cd de Chihuahua, la política penetra nuevamente en la vida familiar, Pablito, Beatriz y Lalo participan en las luchas estudiantiles, por la democratización de la educación en la Universidad Autónoma de Chihuahua y el Tecnológico de Chihuahua; con los colonos, campesinos, maestros y ferrocarrileros, por la vivienda, educación, tierra, créditos, democracia sindical y contra la represión.

En octubre de 1973 toda la familia es secuestrada por la brigada blanca. Las Almas y Pablito en el cuartel de rurales; Beatriz, Lalo y Perla en el domicilio. Son liberados, menos Alma. Minerva, hija de sus amigos Héctor Armendáriz y Gloria Ponce, también es secuestrada. Nuevamente a las calles, a exigir la libertad, movilizaciones en todo el estado, paros de maestros, traslado y reclamos en la Cd. de México. Las y los detenidos son presentados, entre ellos se encuentra también Herminia, hija de Raúl y Cuca.

Durante tres años, que duró la prisión de Alma, ahorró para viajar en sus vacaciones a México a la cárcel, a donde habían llegado cientos de jóvenes que querían cambiar el mundo, construir una sociedad más justa, sin miseria, con oportunidades para tod@s. Alma formó parte de esa gran familia que se solidarizó con las presas en la etapa más negra de la represión y el autoritarismo y que hicieron de la solidaridad una red de afecto, compromiso y cuidado.

En Chihuahua el crecimiento demográfico de la ciudad, causado por el éxodo de los habitantes de las zonas rurales en busca de mejores condiciones de vida y de trabajo, provocó que en unos cuantos años la ciudad estuviera rodeada por colonias populares organizadas por el Comité de Defensa Popular, formadas en constante enfrentamiento con el gobierno federal, estatal y municipal para conseguir regularización de la tenencia de la tierra, servicios de agua, luz, salud, drenaje y educación.

Toda la familia participó en las luchas populares de esos años. Alma fundó dos escuelas en la Col. Francisco Villa, en esos años a la vanguardia nacional en la lucha por la vivienda a través de invasiones a terrenos urbanos. La Primaria Francisco Villa y la Salvador Allende, de donde fue directora hasta su jubilación en 1988.

Las escuelas se formaron como otras muchas más: inicialmente con maestros voluntarios, jóvenes de las mismas colonias con estudios mínimos, sin sueldo y con un fuerte compromiso con la organización, en locales improvisados, bajo la dirección de maestros con plaza, con adscripción en otras escuelas y en total desacuerdo de las autoridades educativas y sindicales.

A través de años de enfrentamiento y negociación por el reconocimiento oficial de las escuelas, sus nombres, los recursos humanos y materiales para su funcionamiento y edificación, se fue construyendo una alternativa educativa y sindical, con nexos nacionales con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación.

Alma fue una directora querida y respetada, promovió la autonomía de las y los maestros, sensible a las necesidades de alumnas y alumnos, innovadora, flexible, entusiasta, rebelde, disidente, responsable y trabajadora. La maestra María Barrón del Avellano la incluyó en el libro de Mujeres Chihuahuenses, que registra a las mujeres destacadas del Estado.

Sus hijas e hijos formaron sus propias familias.

Alma y Gabino adoptaron a Ernesto, hijo de la solidaridad con la independencia de Puerto Rico. Procrearon a Pablo e Inti y criaron a Pablo Eduardo, hijo de Pablo y Lucy.

Pablo y Laura a Pablo Emiliano y Rodrigo.

Beatriz y Enrique, a Hugo y Mariana.

Lalo e Ivonne a Diana, Almita y Nivia.

Perla María y Pedro, a Perlita.

Alma se jubiló del trabajo formal pero sigue dando lecciones.

Alma activista, por la libertad de los presos y desaparecidos políticos; recuperando y divulgando la historia de Madera; por la democracia sindical y la seguridad social; por los derechos de las mujeres, en la Marcha Mundial de las Mujeres, encabezando el Éxodo por la vida, compartiendo la luz de su sabiduría en el Centro de Derechos Humanos de las Mujeres; contra el desafuero y el fraude electoral; por la tierra y el respeto al medio ambiente. Por todas las causas de los de abajo.

Alma viajera pocos son los lugares en México que no haya visitado, lo mismo en la caja de una troca a Guachochi, que en auto acompañada de sus hijas, yernos y un nieto distinto cada vez: a la playa, lugares históricos o persiguiendo las mariposas monarcas; en camión con los jubilados a los centros vacacionales. En América visitó la Habana, San Juan, Los Ángeles, Nuevo México, Nueva York, San Antonio, Detroit; Toronto, Montreal. En Europa Londres, París, Koblenz, Colonia, Brujas, Gales.

Alma inquieta, no sabe vivir sin producir, crear, leer, sembrar, indagar, cuestionar, pendiente de lo que pasa en el país y en el mundo. Cultiva flores y plantas. En 2008 participó en el programa de Mujeres que se atreven a contar su historia, durante 10 meses asistió a las sesiones semanales, puntual, llevando la tarea y compartiendo sus recuerdos.

Alma creativa, productiva, manos y mente inquietas, tejiendo bufandas para los huérfanos y sueños para el futuro, haciendo obras de arte de deshilado y punto de cruz.

Alma inteligente, culta, difícilmente sus nietos le ganan al maratón.

Alma solidaria, su casa siempre fue un espacio de respaldo, libertad y respeto a la diversidad, sin criticas ni cuestionamientos, lo mismo para las y los sobrinos que querían comer paletas heladas o tomar agua de la llave, que para estudiantes sin recursos, perseguidos, luchadores nacionales e internacionales: puertorriqueños, guatemaltecos, nicaragüenses, salvadoreños, chicanos.

Alma feminista, al igual que cuando vivió Pablo, educó a sus hijas e hijos en un ambiente laico, de libertad y equidad, sin prejuicios, con autonomía y sobriedad; los hombres compartieron las labores domésticas y las mujeres las mismas oportunidades. Promovió su educación, el respeto, la responsabilidad y la lucha contra la injusticia.

Alma lectora, lo mismo bajo la luz de un quinqué, que haciendo ahorros en los tiempos mas difíciles para comprar libros con el sistema de apartado. Por sus manos han pasado cientos de ellos. Tiene una biblioteca vasta y diversa. Presta, regala e intercambia libros. La familia y amig@s sabe que el mejor regalo para ella es un libro.

Alma valiente enfrentando la vida para sacar adelante a sus hijas e hijos, desafiando a los poderosos y represores.

Alma, Mujer del alba, en la obra póstuma de Carlos Montemayor.

Alma la madre y abuela querida
Alma, gracias por la vida
Alma, gracias por el ejemplo
Alma, gracias por el compromiso
Alma, gracias por el amor


Alma, Pablo, Beatriz, Lalo, Perla, Gabino, Enrique, Ivonne, Ernesto, Pablito, Lobo, Inti, Perla, Hugo, Diana, Emiliano, Almita, Mariana, Nivia,  Rodrigo, Sofía, Paula, Sara, Pablito, Alma Rosa, Joanna, Inti Isaac y Elena.

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