sábado, 25 de mayo de 2013

Centro de Derechos Humanos de las Mujeres logra cuatro amparos más para vendedores y vendedora ambulantes de El Barzón

 Por: Dora Villalobos

El Centro de Derechos Humanos de las Mujeres logró amparos definitivos para otros cuatro ambulantes de El Barzón que fueron desalojados por el Municipio de Chihuahua cuando inició la remodelación del centro de la ciudad.

Con esos suman ya ocho los amparos definitivos que ha otorgado Ignacio Cuenca Zamora, juez octavo de Distrito, a igual número de ambulantes de El Barzón.

Esta vez los amparos ordenan al alcalde Marco Adán Quezada que reinstale a Jaime Efrén Morales Ramos, vendedor de ropa; Celerino Echagaray Velázquez, vendedor de pan de nata y churros; Santiago Bernal Flores, vendedor de elotes y María Patricia Muñoz Ruiz, vendedora de artesanías.

Lucha Castro, Irma Villanueva y Erika Mendoza, abogadas del Centro de Derechos Humanos de las Mujeres, esperan que la justicia federal entregue amparos a más ambulantes de El Barzón. Son más de cuarenta los ambulantes que solicitaron el amparo de la autoridad federal.

Los amparos que acaba de emitir el Juzgado Octavo de Distrito tienen la misma indicación y el mismo argumento que los cuatro anteriores.

Especifican que la autoridad municipal tendrá que proponer a los ambulantes dos alternativas donde puedan ser reinstalados, lugares que deben ser aptos para que puedan vender su mercancía de manera digna.

Y justifican el fallo del juez en base a la legislación derechohumanista: “Cualquier plan o política de recuperación de los bienes de uso común por parte de las autoridades municipales, que implique el retiro de los ambulantes de lugares en donde toleradamente venían ejerciendo, debe estar acompañada de una política dirigida a impedir la afectación desproporcionada de los intereses de estos grupos vulnerables de la población”, indican los amparos.

“Esa política debe contrarrestar los posibles efectos negativos que se deriven de su desalojo, adoptando los trámites indispensables para ofrecerles alternativas de espacios laborales que les permitan lograr su subsistencia en condiciones de mínimo vital, derecho a la alimentación que debe ser garantizada por el Estado”, indican los amparos.

Las abogadas del Centro de Derechos Humanos de las Mujeres enumeran los motivos por los que decidieron tomar como propia la causa de los vendedores ambulantes de El Barzón:

1.- Su defensa radica en la defensa misma de los derechos humanos de las personas, los cuales son indivisibles y universales; es decir, no se puede hablar de derechos humanos si se invisibilizan algunos de ellos, particularmente en el caso de la vida, trabajo, al mínimo vital para no solo subsistir sino llevar una vida digna y con calidad, entre otros.

2.- El ambulantaje es una consecuencia de las erradas políticas públicas económicas, sociales y laborales que han hecho que cierto grupo vulnerable se dedique al comercio informal, por no estar en posibilidad real de poder desempeñar algún otro trabajo.

3.- Dentro de los vendedores hay un gran número de mujeres, indígenas algunas, con hijos pequeños, siendo la gran mayoría cabeza de su hogar y únicas proveedoras del bienestar familiar.

Las abogadas del Centro de Derechos Humanos de las Mujeres aclaran que no están en contra de las mejorías de la ciudad, pero si se pronuncian de manera tajante contra los proyectos con falta de perspectiva derecho humanista, incluyente y tolerante para todas las personas.


“Dejar fuera de manera arbitraria a unos cuantos, es dejar fuera de manera consciente a todos”, señalan Lucha Castro, Irma Villanueva y Erika Mendoza.

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